LOS INVITO A DESCUBIR MI UNIVERSO ARTISTICO Y QUE SEAN PARTE DE EL... BIENVENIDOS!
En esta obra quise retratar a una mujer que no está en medio de la batalla… sino después de ella.
Me interesaba ese momento en el que todo ya pasó, pero el cuerpo y la mirada aún lo recuerdan. No hay dramatismo explícito, no hay una escena de lucha, pero sí hay algo mucho más profundo: la huella de lo vivido.
Su expresión es directa, firme. No busca agradar, no busca suavizarse. Es una mirada que ha atravesado algo y que ya no necesita explicarse. Para mí, ahí está el verdadero poder: en esa calma tensa que queda después de resistir.
La construí como una especie de guerrera contemporánea. No lleva armadura tradicional, pero su cuerpo está lleno de marcas, de texturas, de contrastes que hablan de impacto, de desgaste, de reconstrucción. Cada mancha, cada trazo más crudo, representa una parte de ese proceso.
El cabello recogido, casi contenido, refuerza esa idea de control, de foco. No es fragilidad, es decisión. Y los elementos que aparecen en su entorno —más abstractos, más caóticos— contrastan con su presencia firme, como si todo alrededor hubiera sido parte del conflicto, pero ella lograra mantenerse en pie.
No es invencible. Es sobreviviente.Y para mí, esa diferencia es fundamental. Porque sobrevivir implica haber estado en riesgo, haber sido vulnerable, haber sentido el golpe… y aun así seguir.
Esta obra no habla de perfección ni de heroicidad idealizada. Habla de una fuerza real, humana, que nace precisamente de haber pasado por lo difícil.
Es una obra que conecta con quienes valoran la autenticidad, la superación y las historias reales detrás de cada proceso.
✔ Arte con fuerte carga emocional y narrativa
✔ Representación contemporánea de la mujer como símbolo de resiliencia
✔ Ideal para espacios que buscan transmitir carácter y profundidad
✔ Pieza que impacta y permanece en la mirada
No es solo una obra, es el retrato de alguien que eligió seguir adelante.$540.000,00
Precio final: $486.000,00
En esta obra quise retratar a una mujer que no está en medio de la batalla… sino después de ella.
Me interesaba ese momento en el que todo ya pasó, pero el cuerpo y la mirada aún lo recuerdan. No hay dramatismo explícito, no hay una escena de lucha, pero sí hay algo mucho más profundo: la huella de lo vivido.
Su expresión es directa, firme. No busca agradar, no busca suavizarse. Es una mirada que ha atravesado algo y que ya no necesita explicarse. Para mí, ahí está el verdadero poder: en esa calma tensa que queda después de resistir.
La construí como una especie de guerrera contemporánea. No lleva armadura tradicional, pero su cuerpo está lleno de marcas, de texturas, de contrastes que hablan de impacto, de desgaste, de reconstrucción. Cada mancha, cada trazo más crudo, representa una parte de ese proceso.
El cabello recogido, casi contenido, refuerza esa idea de control, de foco. No es fragilidad, es decisión. Y los elementos que aparecen en su entorno —más abstractos, más caóticos— contrastan con su presencia firme, como si todo alrededor hubiera sido parte del conflicto, pero ella lograra mantenerse en pie.
No es invencible. Es sobreviviente.Y para mí, esa diferencia es fundamental. Porque sobrevivir implica haber estado en riesgo, haber sido vulnerable, haber sentido el golpe… y aun así seguir.
Esta obra no habla de perfección ni de heroicidad idealizada. Habla de una fuerza real, humana, que nace precisamente de haber pasado por lo difícil.
Es una obra que conecta con quienes valoran la autenticidad, la superación y las historias reales detrás de cada proceso.
✔ Arte con fuerte carga emocional y narrativa
✔ Representación contemporánea de la mujer como símbolo de resiliencia
✔ Ideal para espacios que buscan transmitir carácter y profundidad
✔ Pieza que impacta y permanece en la mirada
No es solo una obra, es el retrato de alguien que eligió seguir adelante.